_MG_8912.jpg

Movido por una fuerza inexplicable, el protagonista de Fisura se adentra en las profundidades de todo lo construido como si fuera una selva virgen. A lo largo de las distintas aventuras que se suceden en este ensayo, Joris imagina escondites colgantes, refugios nucleares, cines clandestinos o ciudades subterráneas, pero sobre todo propone una forma distinta de contemplar los espacios residuales de la ciudad, es decir de dar sentido a todos sus huecos y márgenes sin uso. Con su búsqueda incansable de una arquitectura silenciosa, revive la emoción que tenemos cuando por primera vez doblamos la esquina de una calle conocida y descubrimos un edificio que siempre había estado allí, pero que nunca antes nos había llamado la atención. Ese momento en el que el plano de una ciudad que creemos dominar muy bien se desdobla y más que sorpresa nos suscita una cierta inquietud profundamente liberadora.

 

__7_0165.jpg
_MG_8951.jpg